La iguana verde (Iguana iguana) es un reptil que puede llegar a medir hasta dos metros de largo. Es de color verde a gris azulado con bandas oscuras en los hombros y la cola. Las iguanas presentan una cresta de espinas en forma de peine a lo largo de la parte media del dorso y la cola. La característica más importante de la iguana verde es su papada (pliegue gular), la cual es utilizada para manifestar su territorio durante la época de reproducción.

El macho se distingue de la hembra porque tiene una cresta más grande y unas protuberancias debajo de sus patas traseras, llamadas poros femorales, mayores que la hembra. Además presenta dos bultos en la zona de la cloaca que son los hemipenes. Actualmente se conocen 31 especies de iguanas a nivel mundial, de las cuales 15 se encuentran en México; dentro de éstas están: la iguana negra (Ctenosaura pectinata) y la iguana verde (Iguana iguana), las cuales son explotadas desmedidamente. La iguana verde es una especie en peligro de extinción, debido, entre otras causas, a que son consideradas por la localidad como un bocadillo exquisito y le otorgan propiedades curativas, las cuales no están comprobadas científicamente.

En el Centro Ecológico de Cuyutlán se capturan iguanas verdes durante los meses de marzo y abril, que es la temporada en que la mayoría se encuentra preñadas en su medio natural, y son llevadas a un lugar adecuado para su desove, con un promedio de puesta de 30 hasta 49 huevos, ya que en el medio natural es muy difícil la colecta de huevo, debido a los túneles subterráneos que realizan. Después se colectan los huevos y se llevan a un área especial de incubación. Los huevos se incubarán por meses dependiendo de la temperatura y de la humedad. La crianza de las iguanas en cautiverio se mantiene por un año y posteriormente éstas son liberadas.

Distribución de la Iguana Verde

¿Sabías que…?
Las iguanas son reptiles vertebrados que se originaron a partir de un grupo de anfibios primitivos y que aparecieron en la tierra hace aproximadamente 300 millones de años.

Como todos los reptiles, es un animal de “sangre fría”; esto significa que no son capaces de regular su propia temperatura por lo que la obtienen del exterior. Es por esto que necesitan vivir bajo temperaturas un tanto elevadas y tener a disposición varias fuentes de calor. Además de ello, deben tener luz ultravioleta (luz del sol) en sus jaulas. Sin ella, no pueden digerir correctamente los alimentos.

Como muchos de sus parientes lagartos, la iguana puede desprenderse de su cola, según un proceso que se llama autonomía. Éste consiste en desprender su cola voluntariamente por medio de una contracción muscular. Al causarlo, la cola se rompe en alguna de las “fallas” ubicadas a lo largo de las vértebras de la cola. Este procedimiento es utilizado como defensa, ya que le permite escapar del peligro con mayor velocidad. Otra arma de las que dispone, son sus garras que utiliza como cuchillos en caso de estar acorralada.