M.C. Sergio Aguilar Olguín

Centro Ecológico de Cuyutlán “El tortugario”

 

Las tortugas marinas son especies longevas, cuya maduración sexual puede tardar décadas. Durante sus migraciones se trasladan distancias muy largas, desplazándose de sus sitios de alimentación a los de anidación. Durante la temporada de reproducción, las hembras regresan a las playas para desovar y soltortugas-criaso durante este momento, se pueden observar fuera del agua. Pueden salir a la playa a desovar en varias ocasiones durante la temporada de reproducción. El periodo de incubación de las nidadas es de 45 a 70 días y una vez que las crías emergen del nido se dirigen al mar, durante este trayecto memorizan las características de la playa como el color y olor, lo cual les sirve para regresar a las mismas playas a desovar una vez que alcancen la madurez sexual. Las que logran sobrevivir, llegan a arrecifes rocosos y coralinos muy cerca de las costas, estos ecosistemas les proveen alimento y refugio hasta que son adultas.

La acciones dirigidas a la conservación de las tortugas marinas en México, comenzó a finales de los años cincuenta, pero fue hasta el año de 1990 cuando se decreta la veda total y permanente para las especies y subespecies de tortuga marina en aguas de jurisdicción nacional. Al mismo tiempo se crea el Programa Nacional de Protección y Conservación de las Tortugas Marinas. Lo que motivó la creación de estas primeras estrategias de conservación fue la rápida disminución de las poblaciones de tortugas marinas debido a la pesca excesiva, el comercio ilícito, el saqueo de nidadas, la captura y sacrificio de hembras anidadoras, la modificación y degradación del hábitat y la pesca incidental de juveniles y adultos.

México siempre se ha considerado como una región de especial importancia para estas especies, ya que anidan 6 de las 7 especies de tortugas marinas que se distribuyen en el mundo. Esto ha significado una gran presión por parte de los organismos internacionales para que México participe en tratados internacionales de manejo y conservación de las tortugas marinas, lo que causó que a casi 30 años de participación en estos programas nacionales e internacionales se hayan mantenido los esfuerzos que proveen las herramientas básicas para la protección de las siete especies.

Una de las estrategias de conservación fue la instalación de Campamentos Tortugueros en las costas mexicanas. Estos tienen la función de vigilar la playa mediante recorridos nocturnos con la finalidad de colectar y reubicar el mayor número de nidos posible y llevarlos a un área especial de incubación, protegida de los depredadores, tratando de controlar la temperatura y humedad con lo que se asegura un porcentaje alto de nacimientos para luego ser liberadas al mar. A partir de 2001, estos campamentos tortugueros son nombrados por la Secretaría del Medio Ambienta y Recursos Naturales (SEMARNAT) como Centros para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas y el gobierno federal instala 28 de estos Centros de Protección.corral-de-incubacion

En la actualidad, los campamentos tortugueros son manejados no solo por el gobierno federal, si no que participan también universidades, gobiernos municipales y estatales, asociaciones civiles y personas de la sociedad civil. La SEMARNAT, a través de la Dirección General de Vida Silvestre es quien dictamina si se puede llevar a cabo esta actividad al cumplir con algunos requisitos.

La Procuraduría Federal de Protección al ambiente (PROFEPA) es quien revisa que se cumplan las actividades de protección con  base en la norma oficial mexicana NOM-162-SEMARNAT-2012, la cual establece las especificaciones para la protección, recuperación y manejo de las poblaciones de las tortugas marinas en su hábitat de anidación.

El gobierno federal a través de la SEMARNAT en el Estado de Colima, conforma y dirige un comité de protección y conservación de tortugas marinas integrado por 6 campamentos tortugueros legalmente constituidos, con los permisos de aprovechamiento no extractivo actualizados para realizar esta actividad. El campamento tortuguero del Centro Ecológico de Cuyutlán “El tortugario” inició sus actividades en la temporada de arribazón 1992-1993, protegiendo 30km de playa, de estos, 15km pertenecen al municipio de Manzanillo y 15km más pertenecen al municipio de Armaría.

En 23 años de actividades del programa de manejo y conservación, hasta el año 2015, se han logrado proteger 22 mil 326 nidos y se han liberado 1 millón 600 mil crías de tortugas marinas de las especies Laúd, Negra y Golfina. Los resultados indican que la población de tortugas que anida en esta región, al menos en 30km de playa del Estado de Colima, se ha mantenido a pesar de que las actividades directas e indirectas del ser humano sobre el hábitat de anidación ha incrementado con el paso del tiempo, no obstante, las poblaciones de tortugas marinas aún no se han recuperado.

La última modificación en las reglas de operación de un campamento tortuguero fue establecido en el año 2012 con la NOM-162. Aunque esta norma busca mejorar técnicamente el manejo de las tortugas marinas en las zonas de anidación, no se consideró que al aplicarla, se incrementan los costos de operación. Esto provocó que muchos campamentos no pudieran darle continuidad a su programa de conservación, ya que cada uno de ellos se debe gestionar su propio recurso para la instalación del vivero de incubación, compra de cuatrimotos, insumos, mantenimiento general, contratación de técnicos, difusión, pago de zona federal etc.

El gobierno federal es quien otorga las autorizaciones para las actividades y vigila que se hagan de manera correcta, pero no tiene un fondo destinado para la operación de todos los campamentos establecidos legalmente y solo administra los campamentos que son parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Los campamentos tortugueros han sido una exitosa estrategia de manejo y conservación y los resultados pueden ser consultados en la página oficial de la SEMARNAT, sin embargo, darle seguimiento a un programa de manejo y conservación como este, ha sido, es y será siempre complicado. Se requiere de la transversalidad de varias instituciones que incidan en la operación de los campamentos tortugueros, del entusiasmo y vocación de los técnicos, biólogos, oceanólogos, ingenieros ambientales etc., y finalmente de la voluntad de las personas que gustan de participar en las liberaciones de tortugas y que con su cooperación ayudan a la operación de los diferentes programas de conservación, educación e investigación, además, a los gobiernos, a la iniciativa privada, a las universidades y centros de investigación, les debería resultar más interesante participar en estas actividades. Si todos nos involucráramos de alguna manera, las estrategias de manejo y conservación serían mucho más efectivas.

Los invitamos todos los sábados a participar en las liberaciones de crías de tortugas marinas que el Centro Ecológico de Cuyutlán “El tortugario” promueve hasta el último sábado de diciembre de 2016. Tu participación es muy importante.

       LITERATURA CONSULTADA

Eckert K. L.,K. A. Bjorndal, F. A. Abreu Grobois y M. Donnelly (Editores). 2000 (Traducción al español). Técnicas de investigación y manejo para la Conservación de las Tortugas Marinas. Grupo Especialista en Tortugas Marinas UICN/CSE, Publicación No. 4.

 

Instituto Nacional de Ecología, 2000, Programa Nacional de Protección, Conservación Manejo de Tortugas Marinas, Primera Edición, México D.F, 106 p.

 

Marquez R. 1996, Las Tortugas Marinas y Nuestro Tiempo, Fondo de Cultura Económica, Primera Edición, México D.F, 197p.