Biól. Jaime Thomas Muñoz
Departamento de Manejo y Conservación de Aves
Centro Ecológico de Cuyutlán “El Tortugario”


“A pesar de que las decisiones individuales pueden parecer insignificantes a la luz de las amenazas y tendencias mundiales, cuando miles de millones de personas se unen con un propósito común, pueden marcar una gran diferencia”.
Ban Ki-Moon


A principios de la década de 1970, eran pocos los países que contaban con leyes para regular el manejo de los recursos naturales. La idea de utilizarlos de manera razonable empezaba a sonar como algo necesario y se expandía rápidamente. El movimiento verde o ambientalista tomaba fuerza y hacía eco por todo el mundo. Era el momento de reconocer y empezar a trabajar para contrarrestar el daño causado por algunas de las actividades humanas en distintas regiones de nuestro planeta: contaminación del agua, el aire, la tierra, destrucción y agotamiento de los recursos no renovables y su efecto negativo sobre los seres vivos.


Día Mundial del Medio AmbienteLa conciencia quizás estaba despertando. Se creaban movimientos sociales y campañas sensibilizadoras alrededor del mundo. Mientras, los gobiernos comenzaban a analizar la problemática ambiental desde una perspectiva más global. Esto alentó a los gobiernos para crear instituciones encargadas de los asuntos relacionados con el medio ambiente, impulsándolos a formular leyes protectoras de los recursos naturales que regularan su manejo y explotación.


Fue en el año de 1972, durante la Conferencia de Estocolmo cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, a raíz del debate sobre la problemática ambiental, declara el 5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente y recomienda la creación de un programa internacional para su cuidado.


Se denominó oficialmente “Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente” (PNUMA), el cual, hasta estas fechas se encarga de evaluar y determinar el estado del medio ambiente mundial, así como de integrar cuestiones ambientales en los programas sociales y económicos del sistema de las Naciones Unidas.


En las últimas dos décadas las actividades del Día Mundial del Medio Ambiente han crecido hasta convertirse en una plataforma mundial que se celebra en más de 100 países. El tema central para este 2016 gira en torno al comercio ilegal de especies silvestres bajo el eslogan “Lucha por la vida salvaje”, siendo Angola el país anfitrión; un país que busca restaurar sus manadas de elefantes, conservar la vida silvestre rica en biodiversidad y ser un ejemplo a nivel mundial en la lucha contra el tráfico de especies.


Y es que no deja de ser preocupante la situación. Según datos de un reciente informe global, difundido por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), el tráfico de especies silvestres alcanza un valor de 15,000 a 20,000 millones de dólares al año, y es uno de los cuatro negocios ilegales más importantes del mundo, junto con el tráfico de drogas, armas y personas.


Además, el tráfico de fauna silvestre es la segunda causa de pérdida de biodiversidad en el mundo, después de la destrucción de hábitat. Es decir, no se trata sólo de animales y plantas extraídos de su hábitat natural, sino del resto de afectaciones que se derivan de esta actividad como el desequilibrio de las cadenas tróficas, la perdida de diversidad de especies de hongos y microorganismos que dependen de la presencia de esas especies para cumplir su papel ecológico dentro de los ecosistemas, así como cambios en la variabilidad genética.


Según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). En África, la caza furtiva de rinocerontes se multiplicó casi un noventa por ciento entre 2007 y 2015. Los cazadores furtivos asesinaron al menos 1,338 rinocerontes tan solo en el año 2015, Pero el tráfico de fauna no es un tema exclusivo de los países africanos. Latinoamérica es el lugar que registras la mayor pérdida de fauna silvestre en el continente. Más de la mitad de los animales salvajes que existían sobre la Tierra hace 40 años han desaparecido. Las poblaciones de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles de todo el planeta han disminuido un 52 por ciento en promedio, desde 1970, siendo las áreas tropicales de América Latina el principal foco de extinción.


México desgraciadamente no sale bien librado. El Dr. Gerardo Ceballos González, investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que tan sólo en los últimos 30 años se han perdido 50 especies de animales, y que actualmente 475 se encuentran en peligro de extinción, 896 amenazadas y 1185 sujetas a protección especial. “Especies como el jaguar, el águila real, la vaquita marina y el manatí, entre otros, son una muestra de que tenemos mucho que perder en materia de biodiversidad”.


Y es que probablemente estamos tan familiarizados con la fauna silvestre, que hasta nos parece normal verla en pequeñas jaulas, peceras o “adornando” azoteas. Pericos, jilgueros, tarántula rodillas rojas, tejones, iguanas o serpientes son los ejemplos más comunes de la fauna capturada en Colima para ser comercializada como mascotas de compañía. No olvidemos que ningún animal silvestre se puede adquirir sin la documentación que acredite que provienen de aprovechamientos sustentables autorizados o que fueron legalmente importados.


Han pasado ya 42 años desde aquella primera celebración del Día Mundial del Medio Ambiente y las cosas probablemente hayan mejorado muchísimo en cuanto a la legislación del medio ambiente. Desgraciadamente, las sociedades aun muestran indiferencia por demostrar una conciencia plenamente despierta y reconocerse como parte de la naturaleza. Aún hay mucho trabajo por hacer si queremos realmente que el 5 de junio sea un día mundial de celebración en temas de cuidado medioambiental. Sin embargo podemos comenzar conociendo los grandiosos ecosistemas que tenemos alrededor, maravillarnos con los ríos, las selvas, los manglares, los bosques o la flora y fauna de un país megadiverso como es México. Te invitamos a conocer más de cerca la fauna silvestre que habita en Colima, visitando los lugares autorizados para el manejo y la conservación de fauna como es el Centro Ecológico de Cuyutlán “El Tortugario”. Para proteger debemos de conocer.

 

LITERATURA CONSULTADA.
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Comisión para la Cooperación Ambiental (2005). El Comercio ilegal de flora y fauna silvestre. Perspectva de América del Norte, Canadá: CCA.

Centro de Estudio Sociales y de Opinión Pública Medio Ambiente. Consultado el 24 de mayo de 2016. En:
http://www.archivos.diputados.gob.mx/Centros_Estudios/Cesop/Eje_tematico/2_mambiente.htm

Urías Lucía; Carmona, Antero; Trouyet, Starr (2013) Tráfico ilegal de vida silvestre. CDMX: Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable, SEMARNAT.

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Consultado el 24 de mayo del 2016. En:http://www.wed2016.com/

UICN, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. 2016. Consultado el 27 de mayo de 2016 en http://www.iucn.org/es/

Torres, I. 2007. En 30 años, México ha perdido 50 especies; 40% sigue en riesgo.
Consultado el 27 de abril de 2016 en:
http://www.cronica.com.mx/notas/2007/297057.html

Informe Planeta Vivo 2014. World Wide Fund for Nature. Consultado el 29 de mayo de 2016. En:http://www.wwf.org.mx/quienes_somos/informe_planeta_vivo/

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